Según la mitología griega, Eos, enamorada de Titono y con el fin de permanecer eternamente juntos, pidió a Zeus para su amante la inmortalidad, pero se olvidó pedirle que le conservara joven. El mito refleja la tristeza de la vejez, cuando ésta se hace peor que la muerte. Un nuevo estudio sugiere que si Titono se lo hubiera pedido a Dionisio, dios del Vino, le habría ido mejor.
David Sinclair, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, que ha encabezado el trabajo "Small molecule activators of sirtuins extend Saccharomyces cerevisiae lifespan" publicado en la revista "Nature" y sus colaboradores han identificado varias moléculas pequeñas que alargan los períodos de vida en las células de la levadura y de las células humanas cultivadas en laboratorio. En dicho estudio han descubierto un ingrediente del vino tinto que estimula una enzima, "la sirtuina", que retrasa el envejecimiento de las células. Los experimentos también alargaron la vida de las moscas y los gusanos, organismos que envejecen tanto como los humanos. Estas moléculas pertenecen a una familia de compuestos químicos conocidos como polifenoles, que son un grupo de compuestos presentes en la naturaleza que poseen anillos aromáticos con sustituyentes hidroxilos. Estos compuestos son en su mayoría potentes antioxidantes por su estructura química (donador de H+ o electrones) necesarios para el funcionamiento de las células vegetales; que se encuentran en frutas y verduras, como ejemplo, uvas, manzanas y cebollas y en bebidas como té y vino tinto.
Todas las enzimas tienen la función de promover reacciones bioquímicas esenciales dentro de las células. En principio, los científicos pensaron que las sirtuinas trabajaban, principalmente eliminando moléculas clave para las proteínas que rodean el ADN (ácido desoxirribonucleico) como parte del proceso por el cual las células activan y desactivan sus genes.
Pero recientemente los investigadores han descubierto que las sirtuinas también son parte de un sistema de retroalimentación que realza la supervivencia de las células en tiempos de estrés, especialmente si éste se debe a la falta de alimentación. De todos los compuestos que probaron los investigadores, el que más activaba a la enzima fue el resveratrol, una sustancia que abunda en la piel de la uva negra y se encuentra entre los alcoholes del vino tinto. Además también han demostrado el efecto de los flavonoides extraídos del aceite de oliva.
El estudio elaborado por Sinclair y colaboradores en laboratorios de investigación de la firma BIOMOL en Pennsylvania, es uno de los más recientes dentro del campo de la restricción calórica de la biología molecular. Desde los años treinta, la restricción calórica (una dieta saludable y normal, pero con una reducción del 40% en las calorías ingeridas) es el único método que ha demostrado de forma convincente retardar el envejecimiento de ratas y ratones de laboratorio.
Estas observaciones también se han llevado a cabo en levaduras, moscas de frutas, nematodos, pescados, arañas y monos. Estos nuevos resultados ayudan a la compresión de los efectos de la restricción calórica sobre el proceso de envejecimiento en el cerebro.
Leonard Guarante, en su laboratorio del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en los Estados Unidos, descubrió en el año 2000 que la restricción calórica activa un gen regulador de información, llamado SIR2, que tiene la capacidad de relentizar el envejecimiento. Este gen produce una proteína llamada Sir2, que Guarente ha demostrado está unida de manera integral a la extensión de la esperanza de vida de levaduras. Los humanos tenemos un gen similar: el SIRT1. El gran paso dado por Sinclair y sus colaboradores de la Escuela de Medicina de Harvard fue demostrar que los polifenoles presentes en el vino tinto (y más precisamente el resveratrol) activan la enzima SIR2, lo que permite extender la vida de la levadura hasta en un 70%. "La prolongación de la expectativa de vida parece depender de la activación de la enzima SIR2". Además, este investigador adelantó los resultados de estudios similares cuyos resultados aún no han sido publicados en revistas científicas, en los que el resveratrol también demostró ser efectivo para extender la expectativa de vida de otras formas de vida, como las lombrices y las moscas.
Los investigadores de BIOMOL, trabajando con sus colaboradores de Harvard descubren las moléculas que potencian la actividad de la enzima SIRT1. En principio, son dos polifenoles, la quercetina (encontrada en manzanas y té) y el piceatannol. El equipo buscó otras moléculas con estructuras similares y el sondeo dió lugar a otros 15 compuestos, siendo el resveratrol el compuesto más potente encontrado en uvas y vino tinto. La capacidad del resveratrol para activar la SIRT1 agrega otra dimensión al trabajo, porque explica la llamada "Paradoja Francesa", que consiste en que las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en Francia eran mucho menores que en otros países industrializados como USA y el Reino Unido. Este hecho se presenta pese a que el consumo de grasas saturadas (14-15% del aporte energético) y los niveles de colesterol plasmático son similares tanto en Francia como en USA y el Reino Unido. Las investigaciones le atribuyen un papel clave al consumo moderado de vino en la dieta de los franceses, por su alto contenido en compuestos polifenólicos naturales antioxidantes.
Además de sus implicaciones inmediatas para la prolongación del envejecimiento y de la vida, esta familia de enzimas desempeña actividades que aún no han sido comprendidas completamente, sobre todo en las sirtuinas humanas, pero parece que son activadas en condiciones de stress, cuando el ambiente externo es hostil, por ejemplo, cuando falta el alimento, para favorecer la supervivencia de las células hasta que lleguen tiempos mejores.
Richard Weindruch, de la Universidad de Wisconsin, en Madison, que está llevando a cabo experimentos de restricción calórica en monos y otros animales, está de acuerdo con este nuevo estudio pero piensa que es necesario ser más cauteloso en la fabricación del modelo de levadura que se usará en mamíferos. Observa que los resultados pueden ser confusos porque el resveratrol afecta al proceso de envejecimiento en las células del corazón y del cerebro que son particularmente susceptibles a la degeneración con la edad.
La pregunta que quedaría por responder es si el vino tinto podría contener algo para aumentar la longevidad. Los resultados no han hecho que Sinclair renegocie con Dionisio. Sinclair confiesa que antes de este descubrimiento, él había aumentado su consumo en vino tinto.
Fuentes:
1. Stephen S. (2003). "In Vino Vitalis? Compounds Activate Life-Extending Genes". Science. Vol. 301.
2. Howitz, Konrad T.1; Bitterman, Kevin J.2; Cohen, Haim Y.2; Lamming, Dudley W.2; Lavu, Siva2; Wood, Jason G.2; Zipkin, Robert E.1; Chung, Phuong1; Kisielewski, Anne1; Zhang, Li-Li1; Scherer, Brandy1 & Sinclair, David A2. 1BIOMOL. Research Laboratories, Inc., 5120 Butler Pike, Plymouth Meeting Pennsylvania. USA. 2Deparment of Pathology, Harvard Medical School, 200 Longwood Avenue, Boston. Masachusetts. USA. (2003). "Small molecule activators of sirtuins extend Saccharomyces cerevisiae lifespan". Nature Publishing Group.
Leighton, Federico; Urquiaga, Inés. (2000). Publicado en Antioxidantes y calidad de vida 7:5-13. Órgano de difusión del South American Group for Free Radical Research.
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