Teseo, una vez cumplida su hazaña de matar al Minotauro, huye a Atenas junto a su amada Ariadna, hija del rey de Creta. En su vuelta, paran a descansar en la isla de Naxos , durmiéndose Ariadna en los brazos de Teseo. Éste, avisado por la diosa Afrodita , abandona a Ariadna para acudir a la llamada de su padre, Egeo .
El dios del vino, Dionisos , encuentra a Ariadna dormida en la playa y la recoge entre sus brazos. Al despertar la joven, se enamora del dios. Y de su unión, nacerá Enopión , el primer hombre al que se le atribuye hacer vino en la tierra. (De ahí, el prefijo “eno”: eno-logía, eno-logo, etc.)
La sala y este pasaje, representan los vinos gran reserva . Caldos que, como Ariadna, duermen en brazos de un héroe y despiertan en brazos de un dios .
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