El siguiente paso consiste en evaluar su coloración (tonalidad e intensidad). Nos ofrecerá información sobre las características de ese vino: los tonos violáceos, morados o purpúreos indican su juventud; por el contrario, el color de un vino más viejo habrá evolucionado hacia el teja o el castaño. En el caso del vino blanco el recorrido es más sutil: la palidez amarilla de la juventud se convertirá luego en un tono dorado o ambarino.
Algunas tonalidades comunes son:
Intensidad |
Vino Blanco |
Vino Rosado |
Vino Tinto |
Baja |
Incoloro
Amarillo pálido
Amarillo verdoso
Amarillo limón |
Rosa violeta
Rosa franco
Rosa peonia
Rosa cereza |
Rojo violeta
Rojo amapola
Rojo cereza
Rojo grosella |
Media |
Amarillo paja
Amarillo dorado
Oro pálido
Oro verde |
Rosa frambuesa
Rosa carmín
Rosa amarillo
Rosa anaranjado |
Rojo sangre
Rojo ladrillo
Rojo anaranjado
Carmín |
Alta |
Dorado
Ámbar
Cobrizo
Parduzco
Caoba
Caramelo |
Albaricoque
Salmón
Piel de cebolla
Anaranjado |
Rubí
Granate
Púrpura
Teja
Marrón
Café |
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